08 Ene Propósitos “beauty” para el nuevo año
Con la llegada del Año nuevo y después de las fiestas existen un montón de metas beauty que puedes alcanzar sin problemas. En cuestión de belleza la constancia cuenta.
- Cuidar tu piel.
Cuerpo y cara se merecen tu atención por igual. Limpieza e hidratación diarias y exfoliación semanal son tres pasos fundamentales para lograr una la piel sana. Por las noches, aplícate sérums y mascarillas nutritivas.
Presta especial atención al escote, las piernas, las manos y el contorno de ojos. - Comer mejor.
Cinco piezas de fruta y/o verdura al día, bebe agua (las infusiones son un genial modo de hacerlo) y toma proteínas vegetales (legumbres, frutos secos, tofu, brócoli y cereales integrales completos) y aceite de oliva. Tu organismo lo necesita y tu piel también. - Tu mirada.
Empieza a cuidar tus pestañas aplicándo un lifting de pestañas o permanente que es mucho más natural que las extensiones. Desmaquíllate bien los ojos antes de irte a dormir y si tienes más de veinticinco años, los expertos recomiendan comenzar a utilizar una crema para el contorno de ojos. - Labios
Hidrátalos todo lo que puedas y cuando los maquilles, maquíllalos con productos sin parabenos. Al ser su piel más fina y frágil que la del resto del rostro, requieren de una atención mayor. Además, con el frío y con el sol pueden deshidratarse, agrietarse e irritarse con mucha facilidad. - Mímate
Reserva un par de horas a la semana por y para ti. Date un baño de espuma o una ducha relajante y aprovecha que, con el calor, los poros y la fibra capilar se abren y están más receptivos para exfoliarte y ponerte mascarillas. Después, hidrata tu piel con un aceite esencial. - Cuida tus uñas
Con la manicura permanente las mantendrás sanas y protegidas. Una de las principales razones de los problemas que se pueden presentar es la pérdida de hidratación. - Dormir más
Siete horas diarias como mínimo. No dormir lo suficiente puede provocar envejecimiento prematuro, aspecto apagado y pérdida de tono, desequilibrios sebáceos e incluso mayor propensión a sufrir irritaciones o alergias cutáneas. ¡Duerme!